Preguntas frecuentes

En éste, como en todos nuestros documentos FAQs (preguntas comunes) la información que se presenta ha sido preparada por monitoras de La Liga de La Leche y aborda temas de interés para los padres de niños amamantados. Esta página presenta varios puntos de vista y es posible que no toda la información sea pertinente a su familia. Esta información es de naturaleza general y no tiene como propósito ser consejo médico ni de ninguna otra índole.

Si tiene usted un problema de lactancia serio, hable directamente con una monitora de LLL. Por favor consulte con un profesional de la salud en relación a cualquier problema médico ya que las monitoras de la Liga de La Leche no practican medicina.

La información que proviene de diferentes monitoras se encuentra separada por una línea horizontal.


Si amamantar es tan natural, ¿por qué no lo hace naturalmente?

¡Buena pregunta! Antes que tu bebé llegue, parece que todo lo que necesitas hacer es poner el bebé al pecho, dejar que se sujete, y listo. Pero en realidad no es tan sencillo.

Es verdad, algunos bebés van derechos al pecho y nunca tienen ningún problema. Pero muchas de nosotras hemos necesitado un poco de ayuda. En el pasado, antes del siglo XX, cuando todas las madres amamantaban y las familias eran más estensas, se le pedía a la madre, la abuela o a la tía que ayudasen con el amamantamiento. Lamentablemente hoy hemos perdido esta comunidad del amamantamiento. Es ahí donde interviene la Liga de La Leche, para cubrir una laguna. Amamantar es realmente un arte que se aprende.

Si estás embarazada, trata de pensar más allá del parto y del nacimiento de tu hijo, piensa en los meses de lactancia que te esperan. El embarazo es un buen momento para prepararse. Ir a las reuniones de la Liga de La Leche (LLL), te ayudarán a armar su red de apoyo. ¿Te han dicho algunas de sus amigas “Traté de amamantar, pero no funcionó; me dolía; no tenía suficiente leche; me salía leche todo el tiempo; mi bebé se quedaba con hambre, etc.?” En las reuniones de LLL aprenderás que otras mamas han tenido problemas al amamantar y recibirás consejos sobre cómo superarlos. Si no puedes ir a una de estas reuniones de LLL, puedes participar de una conversación en línea (cibercharla o chat). También puedes participar en un foro donde encontrarás monitoras de LLL y otras mamás que participan en esta organización. Puedes hacer preguntas y aprender de las experiencias de las otras mamas.

Esta preparación te va a dar muchos beneficios. Vas a aprender cuál es el comportamiento normal de un recién nacido y a reconocer cualquier problema potencial. Un ejemplo es creer que un bebe que no se despierta para amamantar es un “buen bebe”.

Amamantar es una de las cosas más importantes que puedes hacer por tu bebé. Si estas embarazada o eres una mamá reciente que está teniendo dificultades con la lactancia, no dudes en llamar a una de las monitoras de la LLL. Considera participar en una de las reuniones. Vas a estar muy feliz con esa decisión.

Amamantando cuando la madre está enferma

¿Puedo seguir amamantando a mi bebé si estoy enferma?

En la gran mayoría de los casos podemos decir que sí. El bebé ya ha sido expuesto a cualquier enfermedad que la madre haya contraído antes de que ella muestre algún síntoma. Una de las bondades de la leche materna es que, si la madre está enferma, cuando su cuerpo produce anticuerpos para combatir la enfermedad, estos anticuerpos también pasan directamente a su bebé por medio de la leche. Esto protege al niño y le da la capacidad de combatir la enfermedad.

Sin embargo hay unas pocas enfermedades que requieren el destete ya sea permanente o temporal. Hay algunos tratamientos y medicamentos que no son compatibles con la lactancia (tales como algunos tratamientos oncológicos y algunos medicamentos psiquiátricos). Es muy importante consultar a su médico para mayor información sobre la compatibilidad de su tratamiento con la lactancia. Una monitora de la Liga de La Leche le puede dar información para que usted y su médico encuentren un tratamiento adecuado tomando en consideración tanto sus necesidades como las de su bebé.

Información revisada por Mónica Tesone el 27 de noviembre de 2006

Amamantando Gemelos

Hola, Voy a tener gemelas y no sé cómo tengo que amamantar a las dos. ¿Existe alguna técnica? ¿Tengo que amamantar a las dos a la vez o primero a una y después a la otra? Por favor les pido me manden la mayor cantidad de información sobre gemelas, todo lo que me pueda ayudar. Muchas gracias.

Estimada Amiga,

Me alegro mucho de que nos hayas escrito.

Felicitaciones por tu embarazo de gemelas. A mí siempre me habría gustado tener gemelos, pero habría sido muy difícil, ya que en mi familia no hay historia de gemelos.

Parece que tus hijas están por nacer. Espero que todo salga muy bien y que tus bebitas estén pronto entre tus brazos.

Lo que tú quisieras saber es alguna técnica para cuando tus bebés tengan hambre juntas, ¿verdad? Fíjate que hay dos posiciones en las que puedes colocarlas si quieres amamantarlas a la vez. Una es de frente con las piernas de las dos cruzadas como haciendo una X. La otra se logra poniendo dos almohadas al lado de tu cuerpo, una de cada lado, y poniendo a las bebés con sus piernas para atrás. Nosotras en Guatemala le llamamos la posición de sandía, como se carga una sandía, sólo que en este caso, son dos sandías, ¿verdad?

También es importante que tomes en cuenta que cuando las sostienes en la primera posición que mencioné, las bebés deben estar de frente a ti, tratando que sus cuerpos estén mirándote a tí y no hacia arriba. De esta forma evitamos que se lastimen tus pezones y nos aseguramos que ellas estén tomando suficiente leche.

Parece ser que no tienes ninguna duda de la producción de leche, ¿verdad? Me alegro de que sepas que tú eres capaz de producir leche para ambos bebes. La producción de leche depende de la estimulación que haya en el pezón de la mamá, y como en este caso habrá doble estimulación, habrá doble producción.

¿Sabías que hay grupos de LLL en todo el mundo? Muchas veces al asistir a un grupo de madres puedes llegar a conocer a otra madre que haya amamantado gemelos. También te recomiendo que leas un buen libro sobre lactancia tal como “El Arte Femenino de Amamantar”. Muchas de las técnicas básicas son las mismas para uno que para dos niños.


Te felicito por tus mellizos y por comenzar temprano a buscar información sobre el tema, ya que se ha encontrado que las madres que se enteran temprano de que van a tener mellizos tienen un tiempo más fácil entendiéndose con los bebes.

Algo muy importante ahora es la nutrición. Comer comidas con alto valor nutritivo. Debido a que hay más riesgo de parto prematuro, una dieta saludable es especialmente importante para tener un mejor comienzo.

Elegir un doctor con experiencia en partos vaginales de mellizos es algo que es bueno investigar ahora, ya que muchos médicos tienden a planificar una cesárea automáticamente. Discute el tipo de parto que te gustaría con los médicos hasta encontrar uno que se acomode a ti.

Después de encontrar un médico para ti, otra tarea es encontrar un pediatra actualizado en lactancia. Algunas preguntas que puedes hacerle son:

  • ¿Cuáles son sus sentimientos acerca de la lactancia en general, y acerca de amamantar gemelos?
  • ¿Cree usted que los gemelos se pueden amamantar exclusivamente durante los primeros meses?
  • ¿Si uno o ambos bebés requieren un cuidado especial, podría yo sacarme la leche y que se la den al (a los) bebé(s)?
  • ¿Me animaría usted a que yo pase algún tiempo con ellos mientras estén en cuidados especiales?

Muchas veces un neonatólogo está presente para el parto. Una buena idea es saber de antemano cuáles son los procedimientos de rutina que sigue, y que lo conozcas.

Toma las clases prenatales lo antes que puedas en caso de que luego necesites estar descansando en cama.

Es crucial que consigas ayuda para la casa. Buscar una persona que te apoye en tus decisiones y no una que esté criticando. Poner en claro que necesitas ayuda con la casa, no con los bebés, para que tú le puedas dar todas tus atenciones a ellos.

Aprende como se extrae la leche, ya que los riesgos de pasar algunos días separada del bebé son mayores que cuando se tiene un solo hijo. Una buena opción es tener disponible una sacaleches eléctrico doble.

Cuando lleguen los bebés:

  • Aliméntalos simultáneamente para ahorrar tiempo. Esto funciona durante las primeras semanas. Luego puede ser que tengas que alimentarlos separadamente para llenar sus necesidades de hambre individuales.
  • Usa varias almohadas. Algunas empresas tienen una almohada especial para gemelos, o puedes hacer una.
  • Alimenta a los bebés de cada lado. Esto balancea sus necesidades individuales y satisface la necesidad de los bebés de ejercicio visual.
  • Come meriendas nutritivas frecuentemente (queso, galletas, vegetales, yogurt, frutas). Ésta es tu oportunidad de darte el lujo de comer mucho sin engordar. >
  • Insiste en ayuda para la casa.
  • Tu confianza en que puedes tener suficiente leche para nutrir tus bebes es el factor más importante para mantener la lactancia.
  • Mientras más amamantes, más leche tendrás. Si te separan de uno o de los dos bebés, te recomiendo extraer tu leche manual o con extractor al menos 5 veces por día por un total de 100 minutos o más. Aprende como almacenar tu leche.
  • Si ambos bebés nacen saludables, habla con tu pediatra para que tú puedas darles de mamar cada vez que sea necesario. Lo ideal sería estar compartiendo la misma habitación.
  • Si se hace necesario que ellos reciban suplementos, puede ser bueno que aprendas como se alimentan con tazas, cucharas, goteros, jeringuilla, con los dedos, etc. En vez de biberones, ya que éstos pueden interferir con la lactancia debido a que muchas veces causan confusión al mamar.
  • Aprende diferentes posiciones para amamantar, especialmente la de amamantar acostada, puede ser un poco difícil los primeros días, pero vale la pena tratar.
  • Bebe líquidos cada vez que tengas sed, come comidas nutritivas, y duerme cuando los bebés duermen.
  • Limita las visitas en las primeras semanas. Consigue ayuda para la casa durante varios meses, acepta ayuda de familiares y amigos (que traigan comida cuando te visiten, cambien a los bebes, que te den un masaje en la espalda o en los pies mientras amamantas, que te vigilen los bebés mientras tomas una caminata de 15 minutos o una buena ducha, que te escuchen, que te compren algo, etc), y asigna prioridades junto con tu esposo. Las necesidades de las personas primero, especialmente la de los bebes. Después vienen comida y ropa.
  • Informa a las visitas antes de que lleguen deque estás amamantando.
  • Arregla áreas para cambiar a los bebés en diferentes partes de la casa.
  • No los bañes todos los días, solo asegúrate de que el área de pañal y sus caritas sean limpiadas diariamente.
  • Muchas madres de gemelos son criticadas por los familiares que no comparten el entusiasmo de la madre por la lactancia. Pueden presionarte a usar fórmulas o comidas antes de tiempo o a destetar antes de que ustedes estén listos. Algunas veces, preguntas como “estás segura de que tienes suficiente leche?” o “No es esto muy difícil para ti?” son suficientes para bajar la confianza de la madre.
  • Detecta personas amigas de la lactancia para cuando lleguen las dudas.

Antes que nada MUCHAS FELICIDADES por tu embarazo de gemelos. Me imagino que debes estar muy emocionada por la aventura de tener dos bebitos al mismo tiempo.

Lo más importante para la lactancia es tu deseo de amamantar a tus bebés y tu cuerpo ya se está preparando para alimentar a dos. Lo más recomendable es iniciar la lactancia lo más pronto posible después del parto. Cuando la madre espera dos o más bebés, a veces se requiere darlos a luz mediante cesárea. En ese caso, tal vez pasen algunas horas antes de que puedas iniciar la lactancia, sin embargo en cuanto te sientas mejor lo puedes hacer. A veces también algunos partos múltiples ocurren antes de tiempo, debido a que son dos ocupando el espacio. En este caso, si no puedes tener contacto muy pronto con tus bebés, puedes iniciar la lactancia extrayendo tu leche. Desde el momento en que nazcan tus bebés, en tu cuerpo se iniciará el proceso de producción de leche (para dos) y lo importante de la extracción es que la leche empiece a fluir y así poco a poco se va estableciendo la lactancia. Para la extracción de leche, puedes optar por hacerlo manualmente o con una sacaleches apropiado.

Las monitoras de la Liga de La Leche te pueden ayudar muchisimo con todas las dudas que tengas. Te animo a que busques un grupo cerca de ti y que asistas antes de que nazcan tus hijos. En esta página web puedes encontrar un grupo cerca de ti.

Amamantando un bebé adoptado

Estoy interesada en saber si es posible que amamante a un bebé adoptivo. Tengo un hijo de siete años a quien amamanté cuando era bebé. No me es posible, por problemas en la matriz tener otro hijo por lo que estoy actualmente en el proceso de adopción de una bebé recién nacida. Alguien me dijo que médicamente sí era posible que mis glándulas produjeran leche, aunque no haya estado embarazada, quiero saber si esto es posible y qué es lo que debo hacer al respecto. Agradezco mucho de antemano la información que me puedan proporcionar.

Estimada Amiga:

¡Muchas Felicidades por tu decisión de adoptar una bebé, te deseo lo mejor!

Casi todas las madres pueden producir al menos un poco de leche. No haber estado embarazada no tiene efecto en la capacidad de producir leche. Muchas madres adoptivas pueden inducir la lactancia usando un extractor eléctrico doble cada dos o tres horas, ya sea antes o después de la llegada del bebé. También ayudan los masajes en los pechos antes de utilizar el sacaleches si es que se utiliza antes de la llegada del bebé. Cuando llega el bebé tienes la opción de amamantar a tu nena usando un Suplementador de Lactancia. Este suplementador consiste de una botella (biberón) que llenas con leche artificial para bebé y cuelgas alrededor de tu cuello. Dos tubos delgados atraviesan la tapa. Por estos tubos fluye la leche y éstos se colocan cerca de tus pezones y se sujetan con cinta adhesiva de uso médico. De esta manera, el bebé obtiene suficiente leche al mismo tiempo que estimula tu cuerpo a producir tu propia leche. La clave para todo esto es que cuanta más estimulación recibe el pecho –del bebé o del sacaleches– mayor es la probabilidad de que la madre produzca más leche. Hay suplementadores comerciales y también pueden fabricarse en versión casera. Consulta a una monitora de LLL para que te dé información sobre suplementadores.

Como madre que desea amamantar a su nena, es importante que definas tus metas en relación a la lactancia, ya que la habilidad de cada madre para producir leche varía mucho. Aún madres que han amamantado a otros bebés pueden no ser capaces de amamantar cien por ciento a su bebé adoptado. Una meta razonable, por lo tanto, sería tratar de proporcionar algo de la nutrición de tu bebé (o quizá toda) tú misma, mientras que disfrutas completamente la cercanía y apego que la lactancia provee. ¡¡¡¡Tu bebé va a amarte de cualquier manera!!!!

Espero que esta información te sea de utilidad, estoy a tus ordenes para cualquier aclaración y orientación que necesites. De nuevo te felicito, y me encantaría que me notificaras de la llegada de tu bebé y saber como están.

Atentamente, Cathy.

P.D. Esta contestación se basa en parte en la información que aparece en la página web de Liga de La Leche. Las referencias bibliográficas son: El Libro de Respuestas de Liga de La Leche y Amamantando a un Bebé Adoptado.


Tengo una amiga que ha adoptado un niño de 15 días y que actualmente tiene ya un mes. Me pregunta si es posible que una madre adoptiva amamante a su hijo y de ser posible cómo puede aprender la técnica.

Hola amiga,

Sí que eres una amiga, ojalá todas tuviéramos amigas como tú que se preocupen así. Fíjate que sí se puede amamantar a un bebé adoptado. Una posibilidad es el uso de un relactador, que es una botella conteniendo la leche artificial o de un banco de leche y que trae un tubito que se pega al seno de la madre. A la vez que el bebé toma la leche, está estimulando los senos de la madre para su producción. Además ella puede estimularse con un sacaleches eléctrico doble para dar más estimulación, o hasta su esposo puede ayudar si ellos están de acuerdo. Puede ser que llegue o no llegue a producir suficiente leche, lo que sí es seguro es que su bebé va a recibir todo ese calor materno que ella tiene para él. Es una labor de paciencia, en la que ella va a necesitar mucho apoyo de las personas a su alrededor, para que en vez de presionarla, la animen. Es posible que ella llegue a producir leche aun si no ha tenido hijos, también la animo a asistir a un grupo de la Liga de La Leche en su área.

¿Cómo puedo incrementar mi cantidad de leche?

¿Cómo puedo incrementar mi cantidad de leche?

Esta es una pregunta común. Cuando las madres observan ciertos cambios y comportamientos normales, pueden llegar a asumir que su cantidad de leche ha disminuido. Esto, a menudo, es una “falsa alarma”. Sin embargo, en algunas ocasiones, la cantidad de leche de la madre necesita ser aumentada. Esta hoja de Preguntas Frecuentes te ayudará a determinar si necesitas incrementar tu cantidad de leche y te explicará formas de hacerlo.

A veces, las madres se alarman innecesariamente por de la cantidad de leche que producen. Tal vez no conozcan el proceso normal de la lactancia. Por ejemplo, cuando el bebé cumple entre 6 semanas y 2 meses de edad, el cuerpo de la madre ya ha aprendido cuánta leche debe producir. Alrededor de este tiempo, muchas mujeres ya no se sienten “llenas”. Además, el bebé tal vez se esté alimentando solamente 5 minutos en cada toma. Estas no son señales de que esté disminuyendo la cantidad de leche que se está produciendo. Simplemente significa que ambos, bebé y mamá, se están volviendo más expertos en la lactancia.. El cuerpo de la mamá se ha ajustado a los requerimientos de su bebé y el bebé se ha vuelto más eficiente en obtener la leche.

Algunas madres se preocupan acerca de la cantidad de leche que producen, si su bebé comienza a defecar menos veces. Cerca de 6 semanas después del nacimiento, ya no hay calostro en la leche materna. Esto puede significar que las veces que defeca el bebé disminuirán a una vez al día o incluso algunas veces a la semana. Esto es normal.

Otra “falsa alarma”, la cual tiene una relación directa con la edad, es que los bebés pasarán por varios “periodos de crecimiento acelerados” en los primeros meses de vida. Generalmente, se dan alrededor de las primeras dos a tres semanas, seis semanas y tres meses de edad, pero también pueden pasar en cualquier momento. Estos son días en los que el bebé se quiere alimentar durante más tiempo y más frecuentemente para conseguir que la madre tenga más leche. Sigue el paso que te marca tu bebé, dejándolo que se alimente tan seguido como él quiera. Ten en cuenta que el llanto es un signo tardío de hambre. Antes de llorar, el bebé da muestras de querer el pecho, por ejemplo girando su cabeza buscando el pecho o llevándose sus manos a la boca. Darle el pecho todas las veces que tu bebé quiera ayudará a aumentar tu cantidad de leche más rápidamente. Tu pecho trabaja bajo la ley de la oferta y la demanda. Cuanto más “le diga” el bebé al pecho que haga más leche, más leche producirá.

Al dejar que tu bebé se alimente más frecuentemente durante algunos días, tu cuerpo recibirá el mensaje de que se necesita más leche para tu bebé en crecimiento. Una vez que la cantidad de leche se ha incrementado, tu bebé por lo general regresará a su rutina.

Si después de de descartar las “falsas alarmas” antes mencionadas, todavía piensas que necesitas incrementar tu cantidad de leche, pide ayuda. Si tu bebé no está aumentando de peso o está perdiendo peso, es recomendable que contactes con tu pediatra. Normalmente, mejorar las técnicas de lactancia ayuda a corregir la situación muy rápidamente; pero en ocasiones el crecimiento lento puede ser un problema de salud.

Aquí mencionamos algunas ideas que te pueden ayudar a incrementar tu producción de leche. Revísalas y decide cual podría funcionar para ti.

  • Contacta con una monitora de la Liga de La Leche para mayor información y apoyo. Puedes encontrar sus teléfonos en esta página web.
  • Anima a tu bebé a tomar pecho frecuentemente y por el tiempo que él quiera.
  • Ofrécele ambos pechos en cada toma. Permítele quedarse en el primer pecho mientras esté tomando leche activamente. Cuando baje la velocidad o se detenga, ofrécele el segundo pecho. “Termina con el primer pecho primero” es una buena regla. (Esta regla le da al bebé mucha de la leche rica en grasa que está disponible en la leche del final de la toma).
  • El bebé es quien debe terminar la sesión de lactancia.. Se quedará dormido o se separará después de 10 ó 30 minutos de succionar activamente.
  • Asegúrate que el bebé esté posicionado y colocado correctamente en el pecho, eso significa que los labios deben cubrir todo el pezón y la areola (la parte más obscura). Una monitora de la Liga de La Leche puede ayudarte a hacer los últimos ajustes en la posición, así como sugerir ideas para aminorar el dolor en los pezones. Dar pecho no debe de doler.
  • Un bebé dormilón se puede beneficiar de la “lactancia alterna”, que significa alternar los pechos dos o tres veces en cada toma. Cambia de pecho cuando el bebé baja la intensidad en la succión y cuando se traga la leche menos seguido.
  • Toda la succión del bebé debe ser en el pecho. Limita o evita el uso los chupetes y tetinas, al mismo tiempo que lo animas a tomar el pecho más eficientemente. Si estás complementando su alimentación con leche artificial, no se lo des en biberón, sino con cuchara, jeringuilla o con un suplementador.

Ésta puede ser una etapa muy estresante. Cuídate a ti misma. Pon atención a tus necesidades de descanso, relajación, una dieta adecuada y suficientes líquidos.

Amamantar a tu bebé debe ser una experiencia que disfrutes. Si te preocupa de alguna forma, contacta a tu monitora del grupo local de La Liga de La Leche.

EL ARTE FEMENINO DE AMAMANTAR, publicado por la Liga de la Leche Internacional, es el recurso disponible más completo para la madre que amamanta.

Traducción cortesía de Renata Mohar
Revisado por Waleska Porras

Información revisada por Mónica Tesone, 18 de febrero de 2007.

Cómo saber si su bebé está recibiendo suficiente leche

¿Cómo sé si mi bebé está recibiendo suficiente leche?

Típicamente durante los primeros días, mientras está recibiendo el calostro, el recién nacido mojará solamente uno o dos pañales diarios. Una vez que la leche “baje” (o “suba”), generalmente al tercer o cuarto día posparto, el niño comenzará a mojar de 6 a 8 pañales de tela (5-6 pañales desechables) cada 24 horas. La mayoría de los bebés de esta edad deben tener por lo menos 2 -5 deposiciones diarias durante las primeras semanas. Recuerde que lo que sale = a lo que entra. También asegúrese de que el bebé esté alerta y contento. Los bebés muy dormilones o que se muestran letárgicos pueden necesitar ser vistos por el médico para asegurarse que no se deshidraten por falta de tiempo al pecho.


Cualquier madre se siente ansiosa y se preocupa por saber si su bebé recibe suficiente leche, y dado que los senos no tienen marcas para ver cuántos mililitros recibe el niño (como un biberón) tenemos que buscar otras señales que nos muestren que el bebé está recibiendo el alimento necesario. Busque estas señales para saber si el bebé está recibiendo suficiente leche: aumento de peso y pañales mojados y sucios.

Del nacimiento a los cuatro meses un bebé que recibe sólo pecho típicamente subirá 113 – 226 gramos por semana (4 – 8 onzas). De los 4 a los 6 meses el bebé subirá 85 – 142 gr. por semana (3-5 onzas). De los 6 a los 12 meses el niño subirá 42 – 85 gr. por semana (1.5 – 3 onzas).

Asegúrese de que el niño moje de 6 – 8 pañales de tela (5-6 desechables) y de que tenga por lo menos 2 deposiciones diarias. Un niño de más de dos meses de edad puede tener menos deposiciones y aun pasar varios días sin defecar. Siempre y cuando esté subiendo bien de peso y mojando pañales, este niño está recibiendo lo que necesita.

Después del período de recién nacido algunos bebés amamantados tienen deposiciones muy infrecuentes. Esto no es causa de alarma. Solo significa que el sistema digestivo del niño es muy eficiente y que digiere tan bien la leche materna que quedan muy pocos desechos sólidos. Los niños amamantados exclusivamente no sufren de estreñimiento, cuando estos bebés por fin evacúan, el producto es muy blando, igual que el de cualquier otro bebé amamantado. Aun así es una buena idea mencionar las deposiciones infrecuentes al médico del niño ya que en casos raros esto puede ser causado por problemas de salud.

Cuando los pechos chorrean leche

¿Qué puedo hacer si mis pechos chorrean leche?

Mientras que no a todas las madres les escurre leche del pecho, muchas madres observan que, sobre todo en los primeros meses y mientras se está estabilizando la producción de leche, lo pechos chorrean. Dado que algunas mujeres gotean leche del seno que no están ocupando cuando su bebé está tomando del otro lado, puede ser de ayuda usar una toalla o pañal limpio para absorber la leche. También existen protectores tanto desechables como de tela que se utilizan dentro del sujetador para ayudar a atrapar la leche entre tomas (o usted puede hacerlos con varias capas de tela de pañal o utilizar pañuelos de hombre doblados) . Es bueno evitar aquellos protectores que tienen plástico ya que atrapan la humedad contra la piel delicada del pezón y la irritan causando pezones doloridos. Cambie los protectores a menudo en vez de usar plástico.

Podrá reducir al mínimo el problema del goteo tratando de no saltarse tomas y tratando de no extender el tiempo entre cada toma más de lo usual. Si siente el “reflejo de subida” de la leche en una situación cuando no pueda alimentar al bebé inmediatamente o si no tiene al bebé cerca, el poner presión ligera sobre el seno a menudo podrá evitar que se la leche fluya. Esto se puede hacer de forma discreta cruzando los brazos sobre su pecho y poniendo un poco de presión. El usar blusas que tengan diseños de diferentes colores es una buena idea ya que cualquier mancha de leche no será tan obvia como con una blusa de color liso. Probablemente observará que conforme pasa el tiempo goteará menos leche o casi nada. Esto no significa que ya no tiene leche, sino que su cuerpo está regulando la producción de leche para adecuarse a las necesidades individuales de su bebé.

¿Es posible que mi bebé amamantado este estreñido? ¿Necesita un laxante? tiene tres meses y defeca sólo una vez cada tres días.

Si bien la cantidad y frecuencia de los pañales mojados de un bebé que toma el pecho y sus deposiciones pueden ser un indicativo precioso de su bienestar, existe un amplio margen de normalidad en la forma de defecar de un bebé.

Los primeros días de vida

Los dos o tres primeros días de vida un bebé normalmente ensuciará uno o dos pañales por día. A medida que aumenta la cantidad de leche de la madre, su volumen de orina aumentará de modo considerable. En los primeros días después de su nacimiento, los bebés recién nacidos tendrán heces muy oscuras, llamada meconio. El meconio es una sustancia que guardó en su cuerpo desde antes del nacimiento. A medida que recibe la leche, el meconio sale del intestino; pasados unos días las heces se vuelven más blandas y de un color mucho más claro. Normalmente las heces deben ser de color amarillo, amarillo verdoso o marrón claro. No es raro que a veces sean incluso verdes. El olor debe ser leve, y no particularmente desagradable. La consistencia puede ser descrita como la de los huevos revueltos, el flan, la sopa crema de guisantes, o incluso la mostaza preparada. A veces hay en las heces pequeñas partículas sólidas que se asemejan a semillas.

Las primeras seis semanas

La mayoría de los bebés, después de los primeros días, tienen de dos o cinco deposiciones cada 24 horas, hasta que llegan a las seis semanas de edad. Estas heces deben ser tan grandes como una moneda de dos euros, para que cuenten entre las dos o cinco deposiciones. Algunos bebés evacúan más frecuentemente y es posible que un bebé sano tenga menos deposiciones. Si un bebé de menos de seis semanas tiene menos de dos defecaciones por día, puede ser una variación de lo normal, pero es importante tener en cuenta, el número de pañales sucios, el aumento de peso a un ritmo adecuado, y heces producidas con un volumen sustancial.

Después de los primeros días, un bebé que mama debe usar al menos de seis a ocho pañales (o de cinco a seis dseshechables) cada 24 horas. Para evaluar la humedad, vierta de 2 a 4 cucharadas (de 30 a 60 ml) de agua en un pañal seco. Es así como se siente un pañal húmedo de un bebé. Es fácil de juzgar si el pañal está mojado o no. Si usa deshechables, sepa que existe una gran variedad de marcas y tipos. Tal vez no sienta la humedad en una marca, mientras que en otra marca puede sentirse mojado con la misma cantidad de líquido. Tal vez le ayude el colocar un pañuelo de papel (papel tisú) dentro del pañal para juzgar el grado de humedad.

Después de las seis semanas

Es normal que la deposición de un niño que amamanta disminuya en frecuencia cuando el calostro, que tiene propiedades laxativas, se haya ido completamente de la leche de la madre. Esto ocurre alrededor de las seis semanas. Un bebé de esta edad sigue evacuando hasta cinco veces por día, a veces incluso después de amamantar. Es normal que un bebé que amamanta de más de seis semanas tenga una sola deposición cada tantos días. Algunos bebés sanos defecan sólo una vez por semana. Si las defecaciones son menos frecuentes, deben ser más grandes en volumen. Si el bebé aumenta bien de peso, orina suficientemente y está feliz y contento, no hay porqué alarmarse si las deposiciones no son frecuentes; no es necesario darle al bebé laxantes, zumos de frutas ni ninguna otra “ayuda”. En realidad, tratar de provocar la evacuación puede tener consecuencias nefastas para su bebé.

Después de las seis semanas, tal vez moje de cinco a seis pañales por día; pero si es así los pañales estarán mucho más mojados. A medida que crece la vejiga del bebé puede producir y guardar más orina. Para juzgar el grado de humedad de un pañal de un bebé más grande, vierta 8 cucharadas (120 ml) sobre un pañal seco. Puede considerar que eso es un pañal mojado.

Después de los alimentos sólidos

Una vez que haya comenzado a dar alimentos sólidos u otros líquidos al bebé amamantado, habrá muchos cambios en su forma de defecar. Las heces tendrán un olor más fuerte y un color y una consistencia diferentes. Es normal encontrar pequeños pedacitos de verduras en los pañales, ya que incluso las verduras cocidas son más difíciles de digerir que muchos otros alimentos. En esta etapa su bebé puede tener estreñimientos e incluso diarrea, las cuales son pistas de que no tolera una comida nueva o un zumo nuevo.

¡Mi bebé dejó de querer el pecho! Huelgas de mamar

Mi bebé de repente no quiere mamar. ¿Será que ya es hora de destetar?

Un bebé que está realmente listo para destetar casi siempre lo hará de manera gradual, sobre un período de semanas o de meses. Si su bebé ha estado tomando bien el pecho y de repente no quiere a mamar, es muy probable que haya puesto de “huelga”, no que sea hora de destetar. Las “huelgas” de lactancia pueden asustar a la madre y ser molestas tanto para ti como para su niño, pero casi siempre son de corta duración. En la mayoría de los casos el bebé vuelve al pecho dentro de un período de 2 a 4 días.

Las “huelgas” ocurren por varias razones. Casi siempre son una reacción temporal a un factor externo, aunque en algunas ocasiones no se encuentra la causa. He aquí unas de las causas más comunes para “huelgas” de lactancia:

  • La mamá cambió de desodorante, jabón, perfume, colonia, etc, y huele “diferente” a lo que su bebé está acostumbrado.
  • La mamá ha estado muy ocupada y bajo estrés (por ejemplo: ha tenido muchas visitas, un viaje, se cambió de casa, una crisis familiar)
  • El bebé ha tenido un accidente o está enfermo lo cual hace que mamar sea incómodo para el (un dolor de oído, congestión nasal, cándida, muguet, una herida en la boca).
  • El bebé tiene molestia en las encías porque le van a brotar los dientes
  • Hay cambios en el patrón de lactancia (por causa de un nuevo trabajo, dejó al niño con alguien diferente más tiempo de lo habitual, aplazó amamantarlo porque ha estado muy ocupada, etc. . .)
  • El bebé mordió a la mamá, ella reaccionó fuertemente y él se asustó.

Superar la huelga de lactancia y convencer al niño a que vuelva a aceptar el pecho requiere paciencia y persistencia. Busque atención médica si es una enfermedad o herida seria la que parece ser la causa de la huelga.

Trata de obtener ayuda con los quehaceres del hogar y con niños mayores para que puedas dedicarle más tiempo al bebé. Trata de relajarte y concentrarte en hacer del amamantar una experiencia grata. Detente y trata de consolar al bebé si comienza a llorar al tratar de mamar. Recuerda que el bebé no te está rechazando y que la lactancia casi siempre volverá a la normalidad dentro de pocos días.

Ofrece mucho cariño, abrazos y contacto piel a piel para restablecer la cercanía con tu bebé. Algunos bebés se muestran más dispuestos a aceptar el pecho cuando están adormilados o dormidos. Algunas veces amamantar mientras uno camina o se mece puede ser de ayuda (en este caso es práctico tener un porta-bebé de tela). Trata de amamantar al bebé en un cuarto donde no haya mucho ruido y con poca luz, evitando distracciones. También puedes tratar de estimular la bajada de la leche antes de ofrecer el pecho para que el bebé reciba su recompensa inmediatamente.

Probablemente necesitarás sacarte la leche para no sentirte incómoda. Puedes darle la leche que te saques a su bebé con una taza, un gotero, una jeringa o una cuchara. Evita si puede los biberones que pueden causar confusión de succión.

Una monitora de la Liga de La Leche en tu localidad te puede ofrecer apoyo y más sugerencias si éstas no te funcionan.

Lactancia y Consumo de Alcohol

¿Qué cantidad de alcohol puede ser perjudicial para mi bebé si estoy amamantando?

En muchos países se bebe cerveza y vino de forma habitual, y estas bebidas muchas veces son recomendadas para aumentar la producción de leche si bien su efectividad nunca ha sido demostrada. También se usan como aperitivo para estimular el apetito de la madre lactante.

Según Ruth Lawrence, en su libro “La Lactancia Materna: Guía para profesionales médicos”, el alcohol consumido pasa rápidamente a la leche materna, en un nivel igual o superior al de la sangre materna, pero también los niveles descienden rápidamente ya que el alcohol no se acumula en la mama. Algunos estudios muestran que el alcohol inhibe la secreción de prolactina (hormona que interviene en la producción de leche) durante unas dos horas. El nivel de alcohol en la leche es muy bajo, si bien el olor que toma la leche es muy fuerte, alcanzando el máximo entre los 30 y 60 minutos después de haber bebido. El “Libro de Respuestas de La Liga de La Leche” menciona que los efectos del alcohol sobre un bebé amamantado están directamente relacionados con la cantidad de alcohol que consume la madre, y una cantidad pequeña a moderada de alcohol no ha mostrado ser causa de daño en el bebé.

Si una madre está pensando en dejar de amamantar porque bebe moderadamente, los estudios indican que las ventajas de la lactancia materna exceden ampliamente los riesgos de una bebida ocasional.

También hay estudios que muestran que el alcohol causa retraso en el desarrollo, aunque hay que tener en cuenta que los bebés que fueron tomados como muestra para este estudio también habían recibido alcohol a través de la placenta materna durante su vida intrauterina.

El Dr Carlos Beccar Varela, en su libro “Lactancia materna, guía profesional”, dice que las dosis de 0.5 gramos por kilo materno por día no causan problemas al bebé. Dosis de 1 gramo por kilo y por día o más deprimen el reflejo de eyección (expulsión) de la leche y pueden causar coma alcohólico en el bebé. Para más datos, la cerveza tiene 4 gramos de alcohol por 100 cc. El vino tiene 12 grs por 100 cc y el whisky tiene 40 gr por 100 cc.

Lo que puedes hacer es beber con moderación ( es un buen consejo aún fuera del período de lactancia), y hacerlo preferentemente lejos de las tomas del bebé . Cuando termina de tomar sería un buen momento, pues pasarán algunas horas hasta la próxima toma.

La decisión final está en tus manos. Si sólo bebes por placer, no te costará mucho mantenerte en los valores que menciona el libro.

¡Mi bebé quiere tomar el pecho todo el día!

¿Por qué de repente mi bebé quiere tomar el pecho todo el día?

Hay muchas razones por las cuales un bebé aumenta la frecuencia de sus tomas. Es normal que los bebés pidan el pecho a cada rato, los bebés no tienen un horario regular para comer como los adultos. O puede ser que esté pasando por un período de crecimiento (llamados “estirones” o ” días de frecuencia”) donde el incremento en el tiempo al pecho estará estimulando una mayor producción de leche.

En algunas ocasiones el incremento en el tiempo al pecho puede marcar el principio de una enfermedad. El mamar más a menudo puede darle al niño protección valiosa en contra de diversas enfermedades ya que el bebé estará recibiendo más anticuerpos e inmunidad durante su tiempo al pecho. A veces el incremento tiene que ver con una reacción que el bebé tenga a alguna cosa que usted haya ingerido que le molestó al bebé. Si su bebé tiene síntomas de alergias, o si usted ha notado que el patrón de tomas de su bebé cambia cuando usted consume ciertos alimentos, puede ser que necesite averiguar más acerca de las alergias y sensibilidades alimentarias.

________________________________________

Si su bebé tiene 3 semanas, 6 semanas, 3 meses o 6 meses, está probablemente pasando por un período de crecimiento. El tiempo extra que el bebé pasa al pecho asegura que la provisión de leche se incremente para poder satisfacer las necesidades del niño durante la siguiente etapa de crecimiento.

Además de los períodos de crecimiento que se mencionaron anteriormente, los cuales son la principal razón de los “días de mayor frecuencia al pecho”, algunos bebés aumentan el tiempo que pasan al pecho por otras razones. ¿Hay cambios grandes dentro de su vida familiar como por ejemplo, se están mudando de casa, se van de vacaciones o tienen visitas? ¿Ha estado usted separada del niño más de lo acostumbrado? ¿Estarán saliéndole los dientes al niño, o se sentirá enfermo? A menudo cambios en la rutina o nuevas etapas de desarrollo pueden ser la causa de un aumento en el deseo de mamar del niño ya que busca consuelo.

Durante aquellos días en los cuales usted siente que no ha hecho nada, no se le olvide darse crédito por lo que ha logrado – ¡satisfacer las necesidades de su hijo!

________________________________________

Información revisada por Mónica Tesone, 18 de febrero de 2007.

Preguntas comunes sobre el bebé dormilón

Le he estado dando el pecho a mi bebé desde que nació, pero se quedaba dormido a los 5 min. y ya no quería comer más, es que tengo poca leche?

Algunas sugerencias o maneras sutiles de despertar a tu bebé cuando se encuentre en un estado de sueño ligero:

  • Quítale la ropa y déjalo en pañales solamente para amamantarlo, si deseas le puedes poner una sabanita o cobija en la espalda, pero no es necesario pues el calor de tu cuerpo lo mantiene caliente. Puedes sentar a tu bebé en tus piernas, aguantándole bien la cabecita en tu mano y con la otra mano usando los dedos índice y el del medio le caminas hacia arriba y hacia abajo la columna vertebral.
  • Cuando lo amamantes quítale los calcetines, guantes, gorrito, etc. que tenga puesto. La regla común es que si la mamá tiene frío el bebé también tiene frío. Viste al bebé tal y como estés tu vestida. Si por ejemplo solamente tienes una blusa y pantalones cortos o largos de algodón, viste a tu bebé igual que, sin ponerle dos o tres camisas, más una manta, con gorrito, calcetines, etc. Tanta ropa hace dormir al bebé pues está acalorado y no desea hacer ejercicio. Para él, mamar es como hacer ejercicio. Si tiene calor se quedará dormido.

La cantidad de leche es otra pregunta muy común. Cuanto más amamantes, más leche vas a producir. Los pechos nunca están vacíos. Tan pronto como colocas al bebé al pecho, se comienza a producir leche. Los bebés tienen varios estirones o brotes de crecimiento: a las dos semanas, a las cuatro semanas, a las seis semanas y a las ocho semanas. Estos brotes pueden durar desde 24 horas hasta 72 horas. El bebé desea amamantar más a menudo. Esto no significa que la mamá no tenga suficiente leche si no que el bebé va a requerir más leche y necesita mamar más para que el cuerpo de la mamá se acostumbre a producir más leche.

Te sugiero que vayas a la biblioteca y busques los libros “El Arte Femenino de Amamantar” y “Amamantar Sencillo y Puro” publicados por la Liga de La Leche Internacional.

Deja que tu bebé tome todo lo que desee de un pecho. Si se queda dormido aunque esté en pañales solamente , despiértalo con las sugerencias anteriores. También puedes sacarle los gases, cambiarle los pañales, o llevarlo a un lugar con bastante luz.

Un bebé bien alimentado mojará de 4 a 6 pañales desechables en un período de 24 horas (6 a 8 pañales de tela en 24 hs). En el mismo período de 24 horas, ensuciará de 3 a 5 pañales. Las deposiciones del bebé no tienen que ser muy grandes, pero por lo menos debe hacer algo (del tamaño de una moneda de dos euros). Esto se aplica para un bebé recién nacido hasta las seis semanas, después todo esto cambia algo. Asimismo, un bebé más grande no va a tomar el pecho a cada dos o tres horas.

Gloria

________________________________________

Plan para despertar a un bebé dormilón.

Si el bebé duerme mucho, mama menos de 8 veces en 24 horas, y se duerme durante la toma.

Para conseguir suficiente leche y establecer una buena producción de leche durante las primeras semanas, los bebés necesitan mamar al menos 8 a 12 veces cada 24 horas. El puede mamar frecuentemente a ciertas horas del día y luego pasar por un período de sueño de 4 a 5 horas. Trate de escucharlo tragar, el necesita mamar activamente al menos de 10 a 20 minutos de cada seno para conseguir la leche rica en grasa y estimular la producción de leche.

Técnicas para despertarlo Usa dos o tres ideas de las siguientes hasta encontrar las que funcionen con tu bebé.

  • Trata de despertarlo cuando el bebé está en un sueño ligero. Busca el movimiento rápido de los ojos debajo de las pestañas, movimiento de brazos y piernas, movimientos de succión, cambios en la expresión facial.
  • Atenúa las luces brillantes que hacen que cierre los ojos.
  • Quítale las sábanas.
  • Déjalo solo con el pañal si la temperatura ambiente está tibia (El bebé tendrá menos ganas de mamar si la temperatura aumenta por encima de los 27C).
  • Háblale al bebé. Trata de hacer contacto visual.
  • Sostenlo en una posición vertical.
  • Dobla al bebé suavemente por sus cadera sosteniendo su cabeza, hombros y torso. No trates de doblarlo por la cintura, esto puede causar daños internos.
  • Sé persistente, si todo falla, trata media hora más tarde.
  • Evita suplementos y chupetes

Si con estas técnicas no lo puedes despertar después de tratar durante 5 a 6 horas, llama a tu médico.

Incrementando la estimulación

  • Masajea o da palmaditas en su espalda o camina tus dedos hacia arriba por su columna vertebral.
  • Cámbiale el pañal.
  • Frota suavemente sus manos y pies.
  • Incrementa el contacto piel a piel con un masaje o baño.
  • Manipula sus brazos y piernas.
  • Pasa un paño húmedo por su frente y mejillas.
  • Pasa un dedo por sus labios.
  • Échale un poco de leche en sus labios.

Manteniéndolo interesado

  • Asegúrate que la mano que soporta el seno mantenga el peso y no esté depositado sobre la mandíbula del bebé.
  • Cámbialo al otro pecho tan pronto comience a perder interés en mamar.
  • Sácale los gases o cámbiale el pañal cuando termina el primer pecho.
  • Trata usando la posición de lado y si no la posición fútbol (invertida o sandía).
  • Masajea la coronilla del bebé con un movimiento circular mientras está mamando.

Yanet

________________________________________

Información revisada por Mónica Tesone el 18 de febrero de 2007

Amamantar más de un año

(Nursing Beyond One Year) Sally Kneidel New Beginnings, Vol. 6, No. 4, julio-agosto 1990, págs. 99-103

Oí por casualidad una conversación en la biblioteca el otro día entre dos madres con niños pequeños. Una preguntó: “¿Sigues amamantando a Ryan?”. La otra respondió: “No, el pediatra me dijo que lo destetara a los doce meses y así lo hice. Casi se me parte el corazón”.

Recordé haber recibido el mismo consejo de mi pediatra cuando mi primer hijo cumplió el año. Cuando le pregunté la razón de su consejo, me respondió: “Para que aprenda a ser independiente”. Pude hacer caso omiso de este consejo porque mi mejor amiga todavía le daba el pecho a su niño de dos años, con ternura y afecto y aparentemente sin ningún efecto adverso. Aun así no todos tenemos un modelo alternativo cuando se nos aconseja que es hora de destetar. Me entristece ver a tantas madres abandonar la lactancia a causa de consejos arbitrarios antes de que ellas o sus bebés estén preparados.

¿Por qué tantos médicos recomiendan el destete al año? Hace poco una mujer escribió a la sección de preguntas y respuestas de una famosa revista para preguntar cuándo debía destetar a su hijo. La respuesta, de un pediatra, refleja un concepto erróneo. El doctor le contestó: “Quítele el pecho al año, ya que para entonces el niño podrá tomar leche de vaca”. Sin embargo, se amamanta a los niños por más razones, no sólo por nutrición, y las madres tampoco ofrecen el pecho a sus bebés sólo por obligación, sino porque encuentran una satisfacción profunda en ello.

Para muchas madres la pregunta no es cuánto tiempo amamantar para la salud de su hijo, sino más bien si hay alguna edad en que amamantar pueda ser dañino de alguna forma. Si no la hay, ¿por qué no dejar que la madre decida esta cuestión? ¿Hay alguna prueba que recomiende el destete al año?

Lo que muestran los estudios

Los estudios demuestran que hay beneficios para los niños que maman más de un año. Uno de ellos es la nutrición. Las investigaciones confirman que la leche materna que se produce en el segundo año es muy similar a la del primer año (Victora 1984). Aun después de dos años o más, la leche materna continúa siendo una fuente valiosa de proteínas, grasas, calcio y vitaminas (Jelliffe y Jellfife 1978).

Un segundo beneficio es la inmunidad frente a las enfermedades. Conforme el niño crece, al mamar menos a menudo los agentes inmunizantes de la leche materna se concentran, así que los niños mayores siguen recibiendo estos agentes (Goldman et al. 1983). En Bangladesh se llevó a cabo un estudio que demuestra contundentemente el efecto de estos agentes. En este contexto de gran pobreza se demostró que los niños destetados entre los 18 y los 36 meses de edad doblaban su riesgo de muerte (Brien et al. 1983). Este efecto se atribuyó principalmente a los factores inmunizadores de la leche materna, aunque la nutrición también pudo tener un papel importante. Está claro que en los países desarrollados el destete no es una cuestión de vida o muerte, pero continuar la lactancia puede significar visitar menos al médico.

Un tercer beneficio es el de evitar las alergias. Hay mucha documentación que demuestra que, cuanto más tarde se introduzca la leche de vaca y otros agentes alérgenos en la dieta del niño, menor será la posibilidad de reacciones alérgicas (Savilahti 1987).

Consideraciones psicológicas

Las madres que han amamantado a niños mayores conocen la ternura y los lazos que se crean cuando se amamanta a un pequeño que tiene edad suficiente para hablar de ello. No hacen falta estudios médicos para saber que es una experiencia satisfactoria para madre e hijo. Pero ¿;hay documentación o publicaciones sobre estos beneficios?

Un artículo escrito por una psiquiatra (Waletzky 1979) recomienda el destete natural. Habla del destete forzado como algo emocionalmente traumático para el niño y concluye que la mayor parte de las recomendaciones médicas en cuanto al destete se basan “en prejuicios y sentimientos personales, no en documentación médica”. En sus propias palabras: “Quitarle a un niño repentina y prematuramente la experiencia emocional más satisfactoria que haya conocido (…) conduce a una angustia significativa tanto inmediatamente como a largo plazo (…). Tal método considera la lactancia sólo como fuente de leche y no comprende su significado como medio de consuelo, placer y comunicación para la madre y el hijo”. Muy bien dicho. No obstante, el artículo de Walezky se basa en la experiencia de su consulta psiquiátrica, no en investigaciones científicas.

Son escasos los trabajos científicos sobre los aspectos psicológicos de la lactancia. Un estudio dirigido específicamente a niños amamantados más de un año mostró la importante relación entre la duración de la lactancia y la opinión de madres y maestros a la hora de evaluar el ajuste social de niños entre seis y ocho años (Ferguson et al. 1987). En palabras de los investigadores: “Hay tendencias estadísticamente significativas que apuntan a que los desórdenes de conducta disminuyen con una mayor duración de la lactancia”. Los autores se mostraron cautos en su interpretación de los resultados y adujeron que no habían controlado las diferencias de interacción madre/hijo entre los grupos de lactancia y los de alimentación artificial que explicaran las diferencias de ajuste social observadas posteriormente. Pero en realidad es irrelevante si el mejor comportamiento de un niño crecido se debió a la lactancia por sí sola o al comportamiento típico de madres !!dispuestas a amamantar a sus hijos durante un año o más. Lo importante es el resultado: los niños amamantados por más tiempo fueron los que demostraron un ajuste social más fuerte y sólido cuando lo evaluó su madre, no la maestra (aunque para ambos grupos la asociación fue significativa), de lo que se deduce que posiblemente las madres que amamantan más tiempo tienden a ver a sus hijos con una luz más positiva que las madres que no lo hacen.

Supongo que la mayoría de nosotras estamos de acuerdo en que la lactancia nos ayuda a responder a nuestros hijos de forma positiva. Nos ayuda a sentir más unión y cariño, lo cual puede ser de gran ayuda para hacer frente a las demandas irracionales y la agitación emocional del niño entre el año y los 36 meses. Al margen de lo tensa que esté cuando me siento a amamantar a mi hijo menor, invariablemente los dos acabamos sintiéndonos relajados y contentos.

Actitudes Culturales

¿Acaso los médicos basan sus consejos sobre el destete en resultados de investigaciones médicas? Aparentemente no, porque nada indica que amamantar más de un año tenga efectos negativos y existen bastantes pruebas de las ventajas de hacerlo. Entonces ¿en qué se basa el frecuente consejo de “destetar al año”?

Probablemente existen varios factores. Uno puede ser tan sólo la expectativa cultural y, como afirma la Dra. Waletzky, los “prejuicios personales”. Los médicos están tan sometidos a las tendencias culturales como los demás. Y hoy en día los consejos que reciben los padres muestran una clara tendencia: el desarrollo precoz y la independencia temprana del niño, una tendencia que enfatiza el destete temprano. Lo irónico, en opinión de la Dra. Waletzky y de muchos otros, es que el destete temprano forzoso puede alterar el desarrollo emocional y aumentar la necesidad de dependencia.

Otra influencia en la actitud ante el destete puede residir en el ritmo acelerado de nuestra sociedad. La lactancia sin restricciones parece incompatible con el estilo de vida moderno. Muchos artículos sobre el destete dan por sentado implícitamente que las madres desean dejar de amamantar en cuanto pueden si ello no perjudica la nutrición de sus hijos.

Otro factor podría ser que los médicos, también como los demás, están influidos por prejuicios basados en la fascinación de nuestra cultura hacia los senos como un objeto de estimulación sexual. Al niño que tiene suficiente edad para hablar se le considera demasiado mayor para encontrar consuelo físico en el pecho de su madre.

Y un último factor sería sencillamente que en nuestra cultura no es habitual que la mujer amamante más de un año, por lo que la mayoría de la gente supone que la madre desea destetar al bebé al año.

CONCEPTOS MÉDICOS ERRÓNEOS

Algunos médicos opinan que la lactancia interfiere con el apetito del niño por otros alimentos. Sin embargo, no hay documentación que señale que los niños amamantados rechacen los alimentos complementarios con más frecuencia que los niños alimentados artificialmente. De hecho, la mayoría de las investigaciones realizadas en países del Tercer Mundo, donde el apetito de un niño desnutrido puede ser de importancia vital, recomiendan la continuación de la lactancia aun en casos de desnutrición grave (Briend et al. 1988; Rhode 1988; Shattock y Stephen 1975; Whitehead 1985). La mayoría sugiere ayudar al niño desnutrido complementando la dieta de la madre para aumentar la calidad nutritiva de su leche, no con el destete (Ahn y MacLean 1980; Jelliffe y Jelliffe 1978), y ofreciendo al niño una dieta más variada e interesante para mejorar su apetito (Rhode 1988; Underwood 1985).

Cómo hablar con el médico

Ya que quizá algunos médicos creen que para las madres la lactancia es una lata en vez de un placer, es especialmente importante que la madre informe al médico de que desea continuar amamantando. A menos que ella diga lo contrario, el médico puede suponer que las únicas razones de la madre son la nutrición del niño y su propia comodidad.

Expresar un punto de vista con seguridad es probablemente la mejor manera de influir en un médico de forma positiva. Por ejemplo, es posible decir: “Mi hija y yo estamos muy contentas con nuestra relación de lactancia. Parece tener ventajas para ella. Es una niña feliz y está creciendo muy bien”. Comparemos estas frases con un estilo menos seguro: “No estoy segura de si debo destetar a mi hija. La lactancia no parece perjudicarle. ¿Será bueno continuar?” ¿Qué planteamiento recibirá una respuesta más positiva para prolongar la lactancia?

No todos los médicos recomiendan el destete al año. Los que sí lo hacen podrían aprender si las madres les comunican su entusiasmo por el destete natural. Muchas de nosotras nos quedamos calladas en la consulta del médico para evitar consejos de lactancia que no queremos oír, pero si habláramos más de lo mucho que disfrutamos la lactancia de nuestros hijos mayores, tal vez cambiarían algunas actitudes de la comunidad médica. Hace falta confianza y seguridad para expresar una opinión, pero, sabiendo que las investigaciones científicas apoyan el destete natural, tuve la certeza de que se trata de algo sano tanto médica como emocionalmente.

Traduccion por Pilar García-Romeu.

El calostro, único y especial

(Calostrum: so unique and so special) Información perteneciente a la revista NUEVO COMIENZO, Vol. 18 Numero 4 Año 2006

La primera etapa de la lactancia comienza antes de lo que imaginamos: en la mitad del embarazo, cuando los senos comienzan a producir calostro. Los senos ya están listos para secretar este fluido mágico. Durante la primera mitad del embarazo, el estrógeno incita al sistema de ductos para que prolifere y crezca. La progesterona es la responsable del aumento de los lóbulos y alvéolos. Los senos se hacen más grandes y se pueden ver venas a través de la superficie de la piel. Mientras estos cambios tienen lugar, la areola se hace más grande y oscura; los pezones más erguidos; las glándulas de Montgomery que están bajo la areola, también aumentan de tamaño. Los senos comienzan entonces la fase secretora llenando el alvéolo con calostro, se hacen más distendidos y pesados, preparándose para la lactancia. Esta primera etapa de la producción de leche continúa hasta que sube la leche.

Después de la expulsión de la placenta comienza la segunda parte de la lactancia. La disminución repentina de progesterona da comienzo a esta nueva etapa de la lactancia. La nueva madre comenzará a producir leche madura dentro de los 3 a 5 días siguientes al parto. Durante las dos primeras semanas la leche continúa siendo una mezcla de calostro y leche madura; es la llamada leche de transición.

Un recién nacido llega de medio ambiente estéril. Inmediatamente, un gran número de bacterias comienza a colonizar su piel y sus membranas mucosas, que están localizadas a lo largo de su cuerpo . Un bebé que está siendo alimentado exclusivamente con calostro tiene una ventaja enorme sobre el que está siendo alimentado artificialmente por las inmunizaciones protectoras que le provee la leche de su madre. Las cualidades del calostro humano son únicas y está diseñado especialmente para el desarrollo de nuestros bebés .

El estómago de un recién nacido es del tamaño de una canica, lo que quiere decir que puede contener menos de un 7 gramos de leche . Las dosis pequeñas de calostro están diseñadas para nuestro bebé. Son fácilmente digeribles y además, sus propiedades laxantes estimulan la pronta salida del meconio, esa primera deposición negruzca del bebé. Al ser expulsado el meconio del intestino, el estómago del bebé crece al tamaño de su muñeca. Este crecimiento ocurre rápidamente los primeros tres días de vida.

Se debe formentar las tomas frecuentes. En muchas ocasiones son muy cortas y nos da la sensación que además son escasas en cantidad pero eso es lo que el bebé necesita. Es común para los recién nacidos que “despierten” en el segundo día de vida, y quieran mamar con más frecuencia. Pueden mostrar una conducta en donde mamen intermitentemente durante varias horas, y duermen solo unas pocas horas. Este es un comportamiento perfectamente normal para un recién nacido.

La succión temprana del pecho por parte del bebé después del parto ayuda a la expulsión del meconio y reduce sustancialmente las dificultades que pudiera tener con la ictericia. De igual manera, comidas frecuentes también estimulan que la transición a la leche madura se dé más pronto .

¿Qué lo hace único?

Tal vez lo más sorprendente es que el calostro contiene células vivas, es un fluido vivo que se asemeja a la composición de la sangre. Contiene linfocitos que son absorbidos por el bebé amamantado y podrían pasarle información inmunológica. El bebé absorbe estos linfocitos los cuales le dan protección a largo plazo. Por ejemplo, “un hígado donado por una madre a su bebé puede sobrevivir y funcionar mejor aún en la adultez, si la madre amamantó a ese hijo cuando bebé”.

El calostro tiene más de 60 componentes, 30 de los cuales son exclusivos de la leche humana. Es especie-específico, es decir que ha sido diseñado y perfeccionado por la naturaleza para bebés humanos . Muchos de estos componentes están presentes en pequeñísimas cantidades y la complejidad de su interrelación es sorprendente: se vinculan unos con otros para trabajar unidos y ayudar al bebé a responder adecuadamente a microbios, virus y hongos.

El calostro es rico en inmunoglobulinas, que son las protegen a los bebés contra virus, infecciones y toxinas, igual que hará más adelante la leche madura . Los anticuerpos en la leche materna evitan que los microbios ataquen las células epiteliales, lugar por donde entran las infecciones al organismo. ¿Cómo y por qué se producen? Porque los linfocitos del tubo digestivo de la madre migran hacia la glándula mamaria lugar donde producen anticuerpos adecuados contra los “enemigos” del medio en donde viven la madre y el bebé.

Algo maravilloso, es que esos anticuerpos no gastan energía al hacer su trabajo, como sí sucede con otros síntomas de defensa como la fiebre. Y al actuar de esta manera, el bebé puede usar toda la energía para su crecimiento y desarrollo.

La principal inmunoglobulina de la leche humana es la secretora IgA. Los anticuerpos producidos son específicos para el entorno de la madre y están dirigidos en contra de los patógenos del entorno del bebé. También es responsable de continuar las inmunizaciones pasivas que se dieron en el útero por la placenta, tales como el polio y la rubéola.

La principal función de la IgA, junto con otras inmunoglobulinas, es la de recubrir el interior del estómago e intestinos del bebé. Es como si se pasara una mano de pintura o laca para que lo indeseable resbale y no penetre. Estas superficies quedan entonces en capacidad de defender al bebé de virus y bacterias al no permitir que patógenos se adhieran a ellas . Algunas de estas increíbles inmunoglobulinas atacan patógenos y los matan. Estos componentes son importantes para prevenir enfermedades tan graves como la enterocolitis necrotizante en bebés prematuros, la cual puede llegar a ser fatal . Las acciones defensivas de la IgA proveen al recién nacido de una protección óptima.

Proteínas y otros componentes

Existen muchas otras cualidades que hacen que el calostro sea único: contiene altas cantidades de sodio, potasio, cloruro y colesterol. Se cree que la combinación de estos elementos estimula el desarrollo óptimo del corazón, el cerebro y el sistema central nervioso del bebé . Esta puede ser la razón de la prolongada secreción de calostro en aquellas madres que tienen a sus bebés prematuramente, con el fin de ofrecer a los bebés prematuros la mejor oportunidad del desarrollo óptimo de sus frágiles órganos.

El calostro es también rico en proteínas: contiene alrededor de tres veces más que la leche humana madura. Estas importantes proteínas ayudan a proveer a los recién nacidos de una nutrición óptima a la vez que los defienden contra las infecciones y facilitan el desarrollo de importantes funciones fisiológicas . Las proteínas son también las responsables de mantener el nivel de azúcar en la sangre, lo cual es particularmente importante para los bebés cuyas madres son diabéticas o han presentado diabetes gestacional.

La Lactoferrina es una de las proteínas presentes en el calostro. Su menú principal son los hongos, bacterias y virus. Y suelta fragmentos que el bebé eliminan en la orina, lo cual explicaría el hecho que los bebés amamantados sufren de menos infecciones urinarias. La Lisozyma, neutrófilos, lactalbúmina y macrófagos son otros componentes del calostro que parecen combinarse de manera efectiva para proteger al bebé contra posibles agresiones del medio ambiente. Es todo un ejército de elementos que se fortalecen unos a otros de manera insospechada y todavía no conocida a cabalidad. La lactalbúmina, por ejemplo, muy abundante en el calostro, parece ser la devoradora de células precancerosas o premalignas. Por otra parte, los oligasacáridos, al igual que la IgA, bloquean la adherencia de microbios a las células epiteliales del intestino. Es como la segunda mano de pintura.

El aspecto

El calostro es saturado con vitaminas y minerales solubles en grasa. Es usualmente amarillo o anaranjado, pues refleja el alto nivel de beta-caroteno, uno de los muchos antioxidantes presentes en él. Los antioxidantes actúan como protectores de células en el cuerpo del bebé, y mejoran su sistema inmuno-protector .

El color de calostro varía. Puede ser transparente, amarillo fuerte, blanco, naranja, rosado, verde y café claro. Las comidas o bebidas que la madre ingiera pueden causar estas diferencias de color; por ejemplo se sabe que madres de culturas donde se ingiere mucho ajo en los alimentos, su leche tiene ese sabor, como si estuviera preparando al bebé a los futuros sabores de su cultura. Las vitaminas o medicamentos que esté tomando la madre también pueden afectar el color del calostro y de la leche madura.

Es importante que las nuevas madres sepan que el calostro hace una gran diferencia en el desarrollo del sistema inmunológico de sus bebés. Pueden estar tranquilas pues sus cuerpos están proporcionando a sus bebés lo que ellos necesitan. Es el mejor comienzo posible.

Hay estudios que demuestran que hasta un biberón de leche de fórmula puede sensibilizar a un bebé a la proteína de la leche de vaca. Esto sucede porque la leche de fórmula cambia la flora intestinal del bebé, rompiendo la barrera mucosa que el calostro le provee. Esta interferencia permite que los patógenos y alérgenos entren al sistema del bebé, razón por la cual los suplementos artificiales no deben ser dados a bebés que tengan alto riesgo de desarrollar alergias .

En familias susceptibles, en las cuales hay antecedentes de alergias, las proteínas de la leche de vaca pueden también aumentar el riesgo de que el niño desarrolle diabetes insulino dependiente o diabetes melitus.

Para destacar

Algunas diferencias importantes entre el calostro y la leche madura nos ayudan a comprender la importancia del primero y a dejar de lado la idea errónea de que el calostro “no sirve” o “es dañino” y que es mejor desecharlo.

La conclusión que podemos sacar es que el calostro está adaptado a las necesidades del bebé, haya nacido a término o sea prematuro. La elevada tasa de factores protectores lo protege en ese período de transición de un medio estéril a la vida donde empieza a ser colonizado por miles de bacterias y microbios.

  • El calostro es habitualmente más amarillo y espeso que la leche madura.
  • Leucocitos y células epiteliales juegan un papel primordial en la protección del bebé recién nacido. Son células vivas y hay millones en cada mililitro de calostro.
  • Las inmunoglobulinas pueden tener una tasa cien veces más alta en el calostro que en la leche madura. Por eso se dice popularmente que es la primera vacuna del bebé.
  • Sus propiedades laxantes favorecen la pronta eliminación del meconio, evitando problemas derivados de la ictericia.
  • Favorece la estabilización de la glicemia en el bebé.
  • El calostro contiene tasas muy elevadas de vitaminas liposolubles: 5 a 10 veces más de carotenoides, tres veces más de vitamina A y 2 a 4 veces más de vitamina E.
  • En cambio, las vitaminas hidrosolubles están en menor proporción a excepción de la vitamina B12, importante para el desarrollo del sistema nervioso del bebé.
  • El calostro disminuye el riesgo de enterocolitis necrotizante en los bebés prematuros, debido a su alto contenido de moléculas antioxidantes y anti infecciosas.
  • Los oligosacáridos son azúcares ligados a las proteínas y lípidos. Están en mayor cantidad en el calostro y tienen una función nutricional pero también un papel protector.
  • Las hormonas y otras sustancias presentes en el calostro ayudan a que tejidos como el cerebro, los músculos esqueléticos y el tubo digestivo aumenten la síntesis proteica. Son la cortisona, la insulina y factores de crecimiento epidérmico, entre otros.
  • Los nucleótidos aumentan la producción de anticuerpos, la absorción del hierro y la síntesis de ácidos grasos, entre otras funciones.
  • Su riqueza de proteínas, aunada a la poca presencia de lípidos, está adaptada a la reservas nutricionales del recién nacido así como a sus necesidades.
  • Tiene propiedades antioxidantes debido a una molécula similar al ácido ascórbico que contiene en cantidad importante.
  • Los factores anti infecciosos están en proporciones mucho más elevadas en el calostro de madres que han tenido hijo prematuro.

Traducido por Ana María de la Torre de XXX de Ellen Penchuk Seymour CT USA publicado en Leaven, La Leche League Internacional, enero de 2005. Adaptado por María Cristina Sáenz.

Referencias

Riordan, J. Breastfeeding and Human Lactation. 3rd edition. Boston, MA: Jones and Bartlett, 2005.
Hanson, L and Korotkova, M. Breastfeeding may Boost Baby’s own Immune System. Pediatric Infectious Disease Jour 2002; 21:816-821.
Lawrence, R.A. and Lawrence, R.M.. Breastfeeding, a guide for the Medical Profession, 5th edition. New York, NY: Mosby, 1999.
Scammon, RE and Doyle, L.O. Observations on the Capacity of the Stomach in the First 10 days of Postnatal Life. Am J Dis Child 1990; 20:516-538.
International Lactation Consultant Association. Position Paper on Infant Feeding. Raleigh, NC: ILCA, 2000.
Neville, M. and Neifert, M: Lactation, Physiology, Nutrition and Breastfeeding. New York, NY: Plenum Press, 1983.
Lucas, A. Programming by early nutrition: An experimental approach. J Nutrition 1998; 128:401s-406s.
Alm, J. et al. An Anthroposophic lifestyle and intestinal Microflora in Iinfancy. Pediatric Allergy and Inmunology 2002; 13(6): 402.
Hanson, L and Korotkova, M. The role of Breastfeeding in the Prevention of neonatal infection. Seminars in Noenatology 2002; 7(4):275-281.
Oddy, W. The Impact of Breastmilk on Infant and Child Health. Breastfeeding Rev 2002; 10(3):5-18.
Lonnerdal, B. Nutritional and Physiologic significance of Human Milk Proteins 1,2,3,4. AJCN 2003; 77(6): 1537s-1543s.
Hanson, L and Korotkova, M. Idem. Zeiger, R.S. Food Allergen Avoidance in the Prevention of Food Allergy in Infants and Children. Pediatrics 2003; 111(6): 1662-1671.

Agradecemos a llli.org la cesión del uso de las FAQ.

Ayúdanos a mejorar: Si no encuentras la respuesta a tu pregunta escrí­benos a laligadelaleche@laligadelaleche.eu